En el momento de presentar tus ideas, tan decisivo como lo que dices es cómo lo haces. Por eso, no te olvides de algunas cosas importantes:
1- Quieren escucharte: están ahí para oírte y tú tienes el mando.
2- Utiliza el lenguaje corporal: gestos afirmativos y moderadamente firmes reforzarán tus argumentos.
3- Preséntate: Antes de comenzar, estrecha la mano a todos, repite su nombre y mírales.
4- Confía en ti mismo: una persona animada que cree en lo que dice consigue más receptividad.
5- Tu aspecto cuenta: refleja la importancia que le concedes a tu idea y a tu audiencia.
6- Utiliza apoyo visual: pero no dependas de él y di cosas que no aparezcan en la presentación.
7- Cuida tu voz: usa las pausas y la repetición de conceptos clave, pero siempre cómodo y relajado.
8- Juega en equipo: si presentáis en grupo, apoyaos para aclarar conceptos y evitar pausas y dudas, pero sin corregiros.
9- No lo cuentes todo: sé breve, destaca lo más interesante y despierta su curiosidad; lo demás, que lo pregunten ellos.
10- Aprende a crear empatía: mira a los ojos de todos los oyentes, usa su nombre y controla sus reacciones.
Y ya sabes, si esta vez no eligen tu propuesta, al menos que deseen llamarte la próxima vez que necesiten tus ideas.











