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Posts Tagged ‘calidad’

  1. ¿Creatividad sin cargo? Tanto pagas, tanto obtienes

    julio 12, 2013 por Michel

    retratos malos

    Esto funciona así y se llama capitalismo. Lo que pasa es que hay algunas profesiones en las que parece que hay que trabajar gratis. Todo lo relacionado con lo artístico y la creación, concretamente. Porque, claro, los artistas siempre han pasado hambre y eso no les ha impedido hacer grandes obras maestras. Al contrario: parece que les sirviera de estímulo.

    ¿Pagar por un concierto? Pero si les encanta tanto hacer música que están dispuestos a hacerlo gratis. ¿Pagar a un dibujante o a un diseñador? Pero si no les cuesta nada, eso lo hacen en un momento. Y así con todo. La creatividad, ¿sin cargo, no? El texto no me lo cobres, que yo ya te he dicho lo que tenías que contar.

    Por eso, ha llegado el momento de rebelarse. Este es el trato a partir de ahora: si pagas una mierda, una mierda que te llevas. Y si no pagas nada, es es lo que obtienes: nada.

    Que ya vale de que nos tomen el pelo.


  2. ¿Bueno, rápido y barato? Imposible.

    enero 4, 2012 por Michel

    Bueno, rápido y baratoEso es lo que piden los clientes. 

    Pero en nuestro trabajo de diseño y creatividad sólo se puede prometer dos de estas tres características a la vez.

    Si lo quiere bueno y barato, eso llevará tiempo. Esta es la clase de producto que se necesita actualmente: algo que funcione y comunique pero que se ajuste a los exiguos presupuestos de tiempos de crisis. Y para elaborar ese producto hay que cavilar mucho, investigar, imaginar, ser original y adaptarlo al caso particular y en definitiva, dedicarle tiempo. Y cobrar ese tiempo barato, me temo.

    Si por el contrario, el cliente quiere algo bueno y urgente, debemos hacerle saber que eso se puede hacer, pero que le va a costar dinero. Porque es el mismo esfuerzo del caso anterior pero esta vez cobrando el tiempo al precio que realmente vale.

    ¿Y si el cliente nos pide algo rápido y barato? Entonces debemos negarnos. Porque el resultado no puede ser bueno. Y no va a funcionar. Y si alguien pregunta «¿Quién ha hecho eso?» y descubren que tú, te vas a quedar con la etiqueta de que sí, eres barato; sí, eres rápido; pero no, no eres bueno y no merece la pena invertir en tu escaso talento.

    Así pues, demos a elegir a nuestros clientes: o rápido y caro o barato y lento. Porque lo de bueno es innegociable.